Contorno de ojos, ¿sí o no?

La piel del contorno es la zona más frágil del todo el rostro, con lo que se refleja fácilmente cualquier alteración. Y es que, esta zona carece prácticamente de músculos destinados a sostener y de glándulas sebáceas. A ésto hay que añadir que es pobre en fibras de colágeno y elastina y, ciertos problemas de circulación pueden manifestarse visiblemente en las ojeras.

Con el paso del tiempo, el contorno de ojos pierde firmeza, causando bolsas y descolgamiento, y que sea una zona en constante movimiento por el pestañeo y la gesticulación,  favorece además, la aparición de líneas de expresión y arrugas.

Todas estas características hacen que el contorno de los ojos sufra prematuramente los signos del envejecimiento.

Por todo ello, es necesario que el contorno de ojos contenga, sobretodo, activos que actúen a tres niveles:

  1. Drenaje, para activar la circulación.
  2. Hidratación, ya que al ser una piel tan fina se deshidrata facilmente.
  3. Abordaje de arrugas y aporte de firmeza.

Además, es esencial respetar el pH lagrimal para evitar posibles irritaciones en el ojo.

CONCLUSIÓN:
No usar un producto específico y utilizar la crema habitual del rostro también para el contorno podría tener consecuencias, como por ejemplo causar alguna irritación o ralentizar el drenaje de la zona, formado ojeras e hinchazón.

Aplicación:
Igual de importante es aplicarlo adecuadamente.
Debe ponerse en el hueso periocular (nunca sobre el párpado inferior ni sobre la bolsa) , realizar movimientos alisantes desde dentro hacia afuera y presionar con el dedo índice sobre la ceja y en la parte inferior del contorno del ojo. También se puede realizar un «paseíto» por las patas de gallo, y se termina con una acción drenante con pequeños movimientos de olas sobre el contorno.

2019-04-11T07:48:24+00:00 By |0 Comments

Leave A Comment